Siempre tan buenita
Nunca pude asimilar ese comentario, alguna tía o vecina le largaba a voz en cuello a mi vieja con respecto a mi persona ese "siempre tan buenita la nena..." y mi mamá entre orgullosa y resignada asumía que así era, ambas sabíamos que no era tan así, lo fue quizás hasta los 13 años o ni ahi, las rebeliones y broncas entre mi vieja y yo estaban a la orden del día, a ella le encantaba mandar y a mi, desobedecer o hacer la mía. Los mandatos familiares siempre tenían algún punto débil que yo obviamente encontraba y objetaba. Mi madrina fue mi mejor y más aguerrido adversario, ella decía blanco y yo negro... o viceversa, no era una guerra declarada sino una batalla de ironías y actitudes locas. _ ¿ Querida te gustan las polleras tejidas? _ No madrina, me marcan mucho las caderas y no me gustan. Regalo de cumpleaños; una pollera azul tejida, eso sí forrada para que no se marque nada (según ella). Conclusión : murió archivada en el placard. A pesar de todo me quería, doy fe de ...