Catarsis para un ex
Hacer de cuenta que nada pasó es hacer caso omiso que la vida sigue minuto tras minuto. La noticia de que mi ex marido estaba en estado grave internado con una neumonía que pintaba pésimo, más allá de dejarme atónita en el primer momento me abrió un abanico de sucesos que ni esperaba ni imaginaba siquiera.
Eso de que uno archiva al ex marido es medio complicado si la ex suegra o sea mi madre lo tiene vigente siempre ya que no sólo se visitan sino que él le cuida la casa, perro incluído cada vez que ella sale de viaje. Así que de pronto además de la noticia que obviamente me dió mi madre, ella y mi ex nuera (son todos ex acá) lo van a visitar al hospital, día por medio.
La cosa se complicó aun más cuando el dueño de la pieza que él alquila hace años decide echarlo literalmente, sí, así de una, sin importar si está internado al borde de la muerte, el fulano se va de viaje y quiere la casa libre, así que ex suegra y ex nuera fueron a buscar los pocos bártulos del enfermo que obviamente ha quedado "en la calle" si no fuera por el hospital que lo mantiene internado.
Para clarificar los acontecimientos diré que nuestra separación data de hace ya 33 años, a los 6 años de separada rearmé pareja con quien tuve 4 hijas más. Él se ha mantenido solo, sin pareja, manejando una relación de extraño amor-indiferencia a través de los años con nuestro único hijo, que hoy día poco sorprende con el melodramático amor por su padre, conducta más que obvia si estás con una pata en la sepultura.
Ahí es dónde empiezo con esa pregunta ineludible; quién se va a hacer cargo de mi ex si se mejora, cosa segura por el dicho que a él le cae de primera, "hierba mala..." , otra familia más que el hijo, la ex suegra, la ex nuera y la nieta no tiene. A mi no me miren, demasiado me lo he fumado en distintos encuentros inevitables en la casa de mi madre. A pesar de vivir a 1000 km de capital donde está la casa de mi madre, mi lugar de estadía se verá conflictuado por la presencia del susodicho en recuperación o algo más que recuperación porque con seguridad será su paradero.
Todo bien que es el padre de mi hijo pero de ahí a tenerlo instalado en la casa de mi madre me supera la tolerancia y la buena onda. De Madre Teresa no tengo nada, he dejado en el olvido viejos rencores porque no soy de revolver mierda sin necesidad, tampoco soy tan bicho de desearle la muerte pero un poco de distancia che, 33 años en los que no hizo nada por su vida y ahora hay que bancarlo como si fuera un tipazo y él siempre se cagó en todos. QUÉ ASCO ES SER BUENA GENTE.
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